Netanyahu-Trump, el cara a cara más esperado en Oriente Próximo

Por su parte, el primer ministro israelí aseguró que se enfocará en la "sustancia" y no en las "etiquetas", además de recalcar que el estado de Israel tiene dos prerrequisitos antes de iniciar un posible acuerdo de paz con Palestina. Su desesperada reacción fue la de apurar la aprobación en el parlamento israelí, el lunes 6 por la noche, de una "ley de regularización de los asentamientos" que legaliza la instalación de nuevos enclaves en Cisjordania, aun si se llega a comprobar que se fundan sobre tierras palestinas privadas, las cuales en ese caso serían expropiadas.

"Por mucho tiempo pensé que la solución de dos Estados era la más fácil".

Las voces críticas dicen que, en todo caso, la política israelí de expansión de asentamientos sobre territorios conquistados está haciendo ese acuerdo de división del territorio mucho más difícil.

"Quiero ver a Israel contenerse un poco en los asentamientos", dijo también Trump durante la conferencia de prensa.

En ese sentido, indicó que si Israel y Palestina se convierten en un solo Estado, "en las condiciones actuales se estaría hablando de una gran cantidad de individuos que no son ciudadanos de ese Estado y es enormemente delicado que se haga oficial".

"Va a ser un problema de ellos, nosotros no vamos a dictar los términos de la paz", dijo el funcionario.

El mandatario estadounidense dijo que respalda el proceso de paz entre Israel y los palestinos, pero afirmó que le gustaría que el gobierno de Netanyahu cesara de nuevos asentamientos que van contra los acuerdos de la región.

El debate surgió luego de que el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Michael Flynn, renunciara a su cargo el lunes tras revelarse que ocultó información al vicepresidente, Mike Pence, sobre sus conversaciones con el embajador de Rusia en Estados Unidos.

Pero Netanyahu resaltó la fortaleza de los vínculos entre los dos países. "Puedo vivir con cualquiera de las dos" salidas, aseguró Trump en una conferencia de prensa junto a Netanyahu. "La extrema derecha ganó esta noche y el Estado de Israel perdió. Sin embargo, Israel nunca hizo lo propio y sigue socavando las posibilidades de una solución", añadió.

Trump ya le había dicho que su administración ve bien "la solución de dos estados o de un estado".

No estaba claro si el gobierno de Trump pretendía declarar un cambio drástico de política con la sesión informativa del martes, que se convocó de forma apresurada.

Se espera que Donald Trump comunique a Netanyahu su deseo de impulsar una solución al conflicto, y encargó a su yerno Jared Kushner y al abogado Jason Greenblatt encabezar esa búsqueda. El mandatario israelí se desplazará después al Capitolio para reunirse con legisladores de ambos partidos.

  • Lola Watson