Ataque suicida en Palacio Judicial de Damasco deja al menos 29 muertos

Poco después, la agencia estatal de noticias, Sana, reportó una explosión suicida el barrio de Rabwa, al noroeste de la ciudad que también dejo muertos y heridos.

Durante la jornada de hoy, al menos 21 personas, entre ellas 14 menores, murieron por bombardeos, algunos de ellos de supuestos aviones rusos, contra las poblaciones de Idleb y Maarat al Masriyín, en el norte sirio, según el Observatorio.

La gran mayoría de las víctimas procedían de Irak y se trataba de peregrinos que habían viajado a Siria a visitar los lugares sagrados de la capital, según informó el ministerio de Exteriores iraquí en un comunicado.

El ministro del Interior, general Mohammad Chaar, dijo que ese atentado tuvo por blanco a civiles que estaban en un restaurante, pero no dio más detalles.

Cabe destacar que este nuevo atentado se produce después de que el sábado al menos 74 personas perecieran, la mayoría peregirnos chíies, en un atentado en el centro de la capital que fue reivindicado Al Qaeda.

Los medios de comunicación oficiales informaron, por su parte, de 40 fallecidos y 120 heridos por esa explosión, que tuvo lugar en un aparcamiento de autobuses a la entrada del cementerio de Bab al Saguir, en el casco histórico damasceno.

Los rebeldes anunciaron a principios de semana su ausencia en el diálogo de la capital kazaja por las repetidas violaciones del alto el fuego cometidas por Damasco.

"Hay fuerzas que no sólo quieren torpedear los procesos de Astaná y Ginebra, sino que desean impedir cualquier posibilidad de diálogo".

Cabe recalcar que hoy se cumplen seis años del inicio del conflicto en el país árabe, que ha dejado más de 321 000 muertos.

La oposición siria está integrada por un amplio y fragmentado arco de milicias rebeldes que incluyen desde el laico Ejército Libre Sirio (considerado "moderado" por Estados Unidos, que lo apoya y financia) hasta Fateh Al Sham, pasando por la milicia radical Estado Islámico (EI), grupos extremistas que están excluidos de la tregua.

  • Lola Watson