Sesión de la OEA sin sanciones para Venezuela

De Alba, al que se atribuye el liderazgo del "grupo de los 15" países preocupados por Venezuela en la OEA, planteó analizar periódicamente, con plazos no mayores a un mes, la situación en Venezuela y la evolución de los esfuerzos de mediación entre Gobierno y oposición.

"Lo que se ha pretendido en la OEA con Venezuela es dividirnos".

Para realizar la sesión eran necesarios 18 votos y hubo 20, ya que Belice y Guyana se sumaron a los 18 países que habían solicitado la reunión: Canadá, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay, Barbados, Bahamas, Santa Lucía y Jamaica.

Después cargó contra quienes emitieron las más duras críticas a su Gobierno.

"Hoy, El Salvador, República Dominica y Haití han hecho discursos históricos de apoyo al derecho a la paz, a la independencia y de repudio contra cualquier golpe de estado contra nuestra Venezuela". Dentro de México suceden cosas mucho más graves de las que se están discutiendo aquí. Al respecto anunció que desde la Tierra Bolivariana se propondrá ante el próximo consejo general de la OEA que se discuta una declaración de rechazo al muro contra México. Venezuela ha salido en la defensa del pueblo mexicano”, agregó.

Brasil entonces exigió respeto a Venezuela, y dijo que repudió las acusaciones sobre Brasil y Colombia.

El texto presentado ayer por el grupo de países es el cimiento para una resolución que se preparará en "próximos días" y fijará "el mecanismo" con el que la OEA dará seguimiento a la situación en Venezuela, explicó a los periodistas el embajador mexicano en la OEA, Luis Alfonso de Alba, al término de la reunión.

Durante el debate sobre la situación en Venezuela, las delegaciones apostaron por el diálogo y consideraron varias herramientas disponibles para ayudar a resolver la crisis que vive el país latinoamericano.

Precisamente, este martes, el máximo tribunal venezolano dictaminó que los parlamentarios de la Asamblea Nacional carecen de inmunidad, por estar en desacato, según un fallo que anuló un acuerdo legislativo que apoya la aplicación de la Carta Democrática Interamericana en el país.

Argumentó, además, que el principio de no intervención en los asuntos internos, recogido en la Carta de la OEA y alegado hoy por Venezuela para impedir la sesión, "no puede usarse para encubrir alteraciones al orden democrático" y, "menos", las faltas de respeto a los derechos humanos.

  • Juana Mckenzie