"Estamos listos para responder a cualquier agresión" — Rusia e Irán

Rusia e Irán son los principales valedores del régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, que ha logrado imponerse en el terreno militar sobre la oposición armada gracias sobre todo al apoyo militar de esos dos países.

La declaración de Moscú y Teherán, los más fuertes aliados de Damasco, fue en respuesta al bombardeo de Estados Unidos, el viernes, contra una base aérea en Siria en represalia por un supuesto ataque con armas químicas.

El representante también exhortó a Estados Unidos a "desistir inmediatamente de su agresión", y se sume a los esfuerzos por la paz en Siria y "colabore en la lucha contra la amenaza terrorista". "A partir de ahora responderemos con fuerza a cualquier agresor o cualquier violación de las líneas rojas de quien quiera que sea, y América conoce nuestra capacidad de responder bien", señala el comunicado, difundido por Ilam al Harbi, según informa Reuters.

Rusia explicó que las muertes fueron causadas por un ataque aéreo sirio que impactó en un depósito donde rebeldes fabricaban armas químicas, lo que llevó a la fuga de gases tóxicos.

Barcos de guerra de EE.UU. lanzaron 59 misiles "tomahawk" contra el aeropuerto militar sirio. Eso fue lo que, a la postre, determinó el bombardeo estadounidense, según la administración Trump.

El ataque del gobierno sirio cobró decenas de vidas civiles, incluyendo niños.

"Estados Unidos tomó una decisión muy mesurada la noche pasada" con el ataque a una base aérea siria, explicó Haley en el consejo de seguridad.

Varios expertos han desestimado esa versión.

El secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, se reunirá el miércoles con su homólogo ruso, Serguei Lavrov, para explorar la posibilidad de una relación más cercana con Moscú en temas de interés común.

La presidencia siria calificó por su lado los bombardeos estadounidenses de acto "irresponsable" e "idiota".

Tillerson se encuentra en Italia para una reunión de ministros de Exteriores del G7, donde estará avanzando la postura que Asad no puede jugar un papel en el futuro de Siria y que Rusia debe dejar de apoyar su gobierno.

  • Juana Mckenzie