Rusia trasladó una fragata con misiles hacia la costa de Siria

El gobierno de Donald Trump se mantuvo firme y prometió seguir presionando a Siria después de haber lanzado una intensa ola de 60 misiles desde busques de guerra estadounidenses contra una base aérea siria, en represalia por un mortífero ataque químico atribuido a las fuerzas del gobierno del presidente Bashar Assad.

Bélgica ha suspendido "hasta nueva orden" sus operaciones aéreas sobre Siria contra la organización terrorista Estado Islámico (EI), tan solo un día después de que Estados Unidos bombardeara la base aérea de Shayrat en el país árabe, informó hoy la agencia Belga.

Haley defendió que el bombardeo estaba "totalmente justificado" como respuesta al uso de armas químicas el martes contra la localidad Jan Shijún, del que Estados Unidos responsabiliza al Ejército sirio.

La exfuncionaria estadounidense ha mantenido un perfil relativamente bajo después de perder las elecciones presidenciales de noviembre pasado ante Trump, pero en las últimas semanas ha hablado en varios eventos orientados a promover el activismo femenino.

El ataque del jueves a una base aérea siria "no tiene nada que ver con la política de Washington en Medio Oriente, no es parte de una estrategia ni de un plan".

Todo lo que ha llevado a cabo Estados Unidos, es únicamente un acto idiota e irresponsable, y revela su falta de visión y su ceguera en los planos político y militar, indicó el texto sirio. "En cambio deberíamos hacer algo para proteger a los sirios, no importa de qué religión o de qué parte estén y espero que el presidente Trump ayude a resolver la situación".

Siria y Rusia niegan que se produjera un ataque con armas químicas y explican que se trató de un ataque sirio que alcanzó un depósito de gas de los rebeldes.

La representante permanente de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, reiteró que tal como había expresado en la sesión tras los ataques con armas químicas en Siria su país estaba preparado para tomar "sus propias acciones" si no obtenía el respaldo del Consejo de Seguridad.

Al respecto, declaró que tanto Estados Unidos como sus aliados "tienen miedo de que haya una investigación independiente porque puede ser que ésta sea contraria a la narrativa que mantienen contra el régimen" de Siria. "Calificamos ese ataque como una violación flagrante de la ley internacional y de un acto de agresión", dijo el embajador de Moscú en la ONU, Vladimir Safronkov, ante el Consejo de Seguridad.

  • Lola Watson