Casa Blanca niega que Trump pidiera a FBI cerrar pesquisa sobre Rusia

Este nuevo escándalo surge en medio del terremoto político generado hace una semana por el despido como director del FBI de James Comey, quien investigaba precisamente los contactos entre Rusia y el comité de campaña de Trump en las elecciones del año pasado.

La reunión entre Trump y Comey que menciona el diario tuvo lugar en febrero y un día después de que Flynn presentara su renuncia, según dos fuentes que leyeron el memorándum con los detalles del encuentro.

Comey estaba en la Oficina Oval para una reunión de contraterrorismo junto con el Fiscal General Jeff Sessions, el asesor principal Jared Kushner, el jefe de estrategias Stephen Bannon y el Jefe de Gabinete Reince Priebus, un subdirector de la CIA, dijo a NBC News.

Tras conocer esta versión, un comunicado de la Casa Blanca negó los hechos recogidos en la información difundida por el New York Times.

Según informan, James Comey habría documentado todo lo que había hablado con Trump y en una de esas notas se encuentra el supuesto pedido del mandatario.

"Espero que pueda dar camino libre para dejar pasar esto".

Si esto se confirma, sería una prueba de que el presidente de Estados Unidos había tratado directamente de influir en la investigación.

Trump despidió sorpresivamente a Comey la semana pasada y dijo que había sido por su manejo público de la pesquisa sobre las prácticas de correo electrónico de Hillary Clinton.

Si Trump creyó neutralizar la investigación que llevaba adelante el defenestrado jefe del FBI, parece haberle salido el tiro por la culata, porque habría desnudado, sin querer queriendo, una de sus mayores vulnerabilidades, que a la postre podría poner en jaque su estabilidad al frente del Estado.

El presidente Donald Trump, un asiduo usuario de Twitter, cambió su teléfono en marzo pasado y pasó de tener un Samsung a un iPhone. La Agencia de Seguridad Nacional (NSA) le dijo entonces que fue "por razones de seguridad; éste es un gran teléfono, pero no puede tomar fotos, no se puede enviar mensajes de texto y no puede reproducir su música en él", señaló el rotativo británico The Guardian.

El tema, dijo, "es hasta cuándo los republicanos van a aguantar; ya se dieron cuenta de que el bote de Trump hace agua, que no se aguanta, que lanza tuits, y ya piensan cuánto va a aguantar, porque Trump debilita la democracia de Estados Unidos; obstruyó la justicia y debilitó la procuración de justicia".

Esto sucedió aparentemente cuando alguien le dio a Trump un artículo de un sitio de conspiraciones en Internet en el que se acusaba a Katie Walsh, directora auxiliar de personal de la Casa Blanca, de ser la fuente de las filtraciones a la prensa, lo que desató una 'caza de brujas' al interior del equipo presidencial que culminó con la salida de Walsh del gabinete.

  • Lola Watson